¿Qué estás esperando para sacarte ese sentimiento horrible de no poder hacer lo que querés por tener miedo al qué vendrá? ¿Qué esperás para hacer lo que te gusta y no lo que a los demás les gustaría ver en vos? ¿Qué esperás para sonreír porque sos feliz siendo quien sos y te resbale el qué dirán?
Esperamos tanto, sentados, cruzando los dedos para que el miedo se vaya de una puta vez de nuestra cabeza. Deseando que una luz nos ilumine y nos abra el paso por sí sola, como el mar se abrió para Moisés en la Biblia. Nos pasamos noches enteras pensando en qué habría pasado sí la tarde anterior hubieras hecho lo que tanto deseabas pero por cobardía no pudiste ¡y nos carcome la cabeza a más no poder! Disfrutamos de esos minutos de creatividad en el que imaginamos que una ráfaga de valentía nos invade y destruímos a todos los miedos, pero no, porque es todo producto de nuestra mente, y volvemos a la realidad y seguimos siendo los mismos cagones que le tienen miedo a todo.
Con el paso del tiempo te vas dando cuenta que esa cobardía no sirve de nada. Que lo único que pasa acá es el tiempo, y que las oportunidades se esfuman. Y que vos seguís siendo el/la mismx miedosx que pasan los días y con el paso de los mismos, también aumentan tus dudas. Que seguís viendo a la persona que te mueve el mundo, pero por cagaso no te le enfrentás ¡y te guardás el “te amo”, que tenés ganas de gritar a los cuatro vientos, en donde nadie lo vea! Que seguís esperando que alguien venga a sacarte de la torre, cuando vos tenés que colgar la soga y ser libre. Que seguís esperando que una manga de giles te acepte, y si no te acepta te ponés mal, cuando ellos son los que se pierden de alguien como vos, pero no te valés por miedo. Que seguís esperando alguien que te ame ¡pero si no te querés ni a vos mismo! Entonces ¿cómo alguien va a poder quererte? Que seguís esperando que te den el sí para hacer lo que quieras, y no entendés que la vida es corta, y mientras esperás el sí ya se te fueron miles de momentos. Que seguís pensando en la infinidad de cosas que querés hacer pero como a tu alrededor no le copan las ideas, mejor no hacerlo ¡pero que se vayan a la mierda si no les gusta! Porque es tu vida, y vos elegís qué camino tomar. Y que seguís teniendo una crisis existencial por no saber si seguir la carrera que tus viejos te dicen o hacer lo que de verdad te hace latir el corazón.
La vida es corta, mucho más de lo que pensamos. No se queden sentados esperando a que la pelota venga a ustedes. Corran hacia ella, hagan los mejores pases, y metan el mejor gol. Que como eso no hay comparación. Armen y sigan ustedes su propio andar, que nadie más que su creador sabe cómo caminarlo. Y si se equivocan, y si sale mal o se caen, se vuelven a levantar y siguen, pero nunca paren. Porque incluso eso es mejor que quedarse para siempre con la duda para siempre. Sean felices, amen, rían, quieransé, coman, besen, abracen, escuchen música, toquen instrumentos, hagan lo que les guste. No lleguen a viejos pensando que tal vez podrían haber disfrutado más sus andares.
“A la linea que separa
mal, del bien, sentir-sufrir,
la camino por el borde”
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