jueves, 9 de abril de 2015

Rie y achina los ojos morochos más lindos que vi

Disfruto de ver a ésta persona, y no hablo de ver cómo el verbo de salir con una persona, hablo del verbo ver que se refiere a observar. Creo que no hay cosa que me de tanta tranquilidad, ni tanta paz, que ver a ésta persona. Verlo enojado, durmiendo, hablando, estudiando; y más que nada sonriendo. Su sonrisa hace que sus ojos se vean achinados, sus ojos más que perfectos. Marrones claros, viéndolos de muy cerca, y marrones tan oscuros que casi no se distingue la pupila, vistos a una distancia normal.

Sus ojos son como dos estrellas, sin ser tremendamente romántica. Son esos ojos en los que podés perder la mirada por horas sólo porque te transmiten una paz más que increíble. Son ojos que brillan.
Creo que mi verbo "ver" podría transcribirse a un "admirar", sí, creo que admiro físicamente a ésta persona (más allá de que mentalmente también). Observo y admiro cada uno de sus detalles, desde los tres lunares en la cara, hasta sus clavículas totalmente marcadas. Admiro la belleza que se puede encontrar en algo tan común como un ser humano. Admiro escuchar el latir el corazón de una persona y que a su vez ésto genere tantas emociones en uno mismo. Admiro que una cosa tan superficial como la belleza de algo, pueda ser capaz de encender tantos sentimientos en las personas.

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