lunes, 22 de septiembre de 2014

Nos queremos

Te quiero, te quiero y estoy enamorada de la forma en la que nos queremos. Nos queremos y lo demostramos con los simples gestos, esos gestos que te hacen sonreír cuando los recordás. Nos queremos de una forma única. Nos queremos, y lo sabemos. Lo sabemos, pero a la hora de ser, no podemos soportarlo. Pero siempre están esos "te quiero", que aunque no se digan verbalmente, en nuestro interior sabemos que los pensamos. Nos queremos porque nos esperamos. Nos queremos porque nos aceptamos. Nos queremos porque cuando estamos juntos somos nosotros mismos. Porque cuando estamos juntos no hacemos más que reír. 
Te quiero porque cada vez que te veo o te hablo, sabés decir las palabras justas, aunque sean cosas como "sos fea" o bromas. Porque cada vez que te veo me traes devuelta a la chica que era hace dos años, me volvés a enamorar, me revolvés todos los sentimientos. 
Te quiero por millones de razones. Pero una de las más importantes es porque me enseñaste que unas personas pueden quererse de una forma única e inigualable. De una forma inexplicable. Me enseñás todos los días, que se puede querer con cosas simples. Me enseñás a querer.

Y hablo en presente, porque aunque actualmente no seamos, nosotros fuimos, y como dije antes, vamos a volver a ser. 

"La gloria es bastante incierta" dijeron los dioses de mis filosofías, pero también así mismo dijeron que "con acercarse a la victoria se conforma un perdedor" y "empatar puede significar que ganen dos". 

Con esas dos metáforas, me refiero a que, volvamos a ser alguna vez en nuestra vida, o no. Mientras seas felíz y te tenga conmigo, como amigo, o como sea, para mi la victoria va a ser enorme. La gloria es incierta, sí. Pero la gloria depende de cada persona. En mi persona depende de tú felicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario