Sé que no escribí más. Desde el día seis desaparecí sin volver a escribir. Y sentí cada día la necesidad de volver a descargar mis sentimientos sobre un "papel", pero la causa por la que no sucedió fue que sencillamente mis escritos son reacciones a mis malos momentos. Y debo admitir que desde el día seis si bien hubo pequeños malos momentos, en su mayoría fueron buenos.
Volvió, y no fue un fin. Recuperé todas las esperanzas y apuesto un para siempre, por más cursi que suene decirlo. Desde el día seis, algo hizo un click en mí y me permití comenzar a pensar más en mí misma. Creo que desde ese día me saqué una mochila de encima, una mochila que consigo llevaba mil preocupaciones innecesarias, mil pensamientos negativos y mil razones por las cual dejar caer lágrimas.
Hoy, trece días después de haber vuelto a ver a ésta personita que tanto extrañé, que tanta falta hizo en mi vida, que tanto necesité; admito con toda la seguridad del mundo y con una mano en el corazón que soy más feliz que nunca. Aunque hubo caídas, muy duras y que desencadenaron cosas que cada vez que las pienso, me parten el corazón. Creo que ambos aportamos a esas caídas, pero creo que si hablaramos de porcentajes, yo fui la que aportó más de la mitad. Pero creo que aún con todas las caídas que hubo, creo que aún con el corazón en cierta parte frío, sigo considerándome feliz, feliz por estar parada en éste lugar junto a las personas que me rodean. Junto a ésta persona. Feliz de haber tenido fuerzas para afrontar la vida y sus trucos que más de una vez tentaron mis caídas en esos doce días que tanta fuerza me tomaron. Feliz de sentir lo que siento hoy por hoy por ésta persona, por seguir siendo los mismos enamorados que en un principio. Por ser consciente de que por una vez alguien apostó por mí. Por ser consciente de que no estoy sola remando a la deriva.
Y a vos, chinito, que seguramente no leas ésto, salvo que me agarre la locura y opte por mostrartelo. Enamorarse de una persona que escribe tiene sus lados, el lado bueno, es que como leí en algún lugar, vas a vivir para siempre. El lado malo es que te estás enamorando de un loco, de alguien apasionado y que siente mucho, y lo plasma en un papel. Y puede que duela lo plasmado.
Más allá de eso, hoy, a dos semanas (casi) de haber vuelto a verte, de haber vuelto a sentirte conmigo; por lo menos yo te siento como el primer día, y me hacés latir el corazón como el mismísimo primer día. Tus ojos, tu sonrisa, tus lunares, tu piel y tu voz, siguen siendo la fuente de mis pasiones. Seguís haciendome la chica más feliz, y no sé si vos sentirás lo mismo ya, creo que por como se dieron ciertas cosas, dio como resultado el cambio en tu sentir. Sientas lo mismo o no, y pase lo que pase entre nosotros en un futuro cercano, quiero que vos sepas de alguna forma que mi corazón siempre va a tener una parte tuya viviendo y latiendo conmigo cada día de mi vida. Que un amor como el que vos supiste darme durante tanto tiempo va a ser muy difícil de superar, no imposible, pero sí difícil. Que si hubo caídas por mi culpa, nunca fue mi intención fallarte o decepcionarte. Que siempre traté de verte bien, y dar lo mejor de mí. Que nunca fue mi intención llegar al punto de no saber qué sentís, ni tampoco imaginé nunca estar parada junto a vos en una relación tan hermosa de tanto tiempo. Que fuiste mi primer amor. Que estoy totalmente agradecida de que vos lo fueras, y que vos fueras esa persona que supo alegrarme los días durante casi un año. Que nadie, en un largo tiempo, va a ser capaz de hacerme sentir algo tan lindo como lo que vos generaste en mí. Que le agradezco a la vida por haberte conocido por sus casualidades, y porque vos fueras el que supo ver lo que nadie vio nunca en mí. Y por último que te amé con locura y con la mayor pasión, que nunca fui capaz de sentir con nadie más, cada día que te tuve junto a mí. Y que te amo, y dudo algún día dejar de hacerlo; porque volver a vos siempre va a ser mi "destino" por así decirlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario